domingo, 30 de octubre de 2011

EL ROMANTICISMO
Es una corriente artística de Europa Occidental que inició a los largo del siglo XVIII en Gran Bretaña y Alemania, extendiéndose hasta llegar a Francia, Italia y España en el siglo XIX. En Francia se desarrollo durante la Restauración, como reacción contra las normas del Clasicismo y el Racionalismo filosófico de los siglos anteriores.
Esta literatura supone una ruptura  con una tradición, con un orden anterior y con una jerarquía de valores culturales y sociales, en nombre de una libertad auténtica. Su carácter revolucionario es innegable y sus repercusiones en el espíritu el hombre occidental corresponden a las marcas que en él deja la confrontación con el mundo, cuando logra canalizar el ímpetu adolecente.
Surge como opuesto al racionalismo de la Ilustración y a la rigidez de las formas clásicas y desarrolla una forma de pensar eminentemente subjetiva
Se basa en:
1.    La reivindicación de lo particular frente a lo colectivo.
2.    En la rebeldía creadora por parte de los poetas, que quieren terminar con las normas para la creación literaria que prescribe el Clasicismo.
3.    Las normas Aristotélicas como la regla de las tres unidades( tiempo, espacio y acción)
El término Romanticismo se deriva del adjetivo francés romantique que se  usaba para evocar lugares exóticos y épocas lejanas de caballeros, trovadores y relatos de la Edad Media. Romántico, se refiere a un sentimiento, a la necesidad de expresar “lo bello” antes que preocuparse por la forma estilísticamente perfecta. Se relaciona con una nueva sensibilidad.
Los motivos esenciales de la Edad Media son lo oculto, la magia, el misticismo, los caballeros. Donde  se confunden los sueños con la realidad; el deseo y lo posible;  se mezclan indiscriminadamente las pasiones con la razón, la sensibilidad y el conocimiento.
Se caracteriza por:
1.    Una voluntad de explorar todas las posibilidades artísticas con un fin expresivo.
El ROMANTICISMO FRANCES
El Romanticismo en  Francia se desarrollo durante la Restauración (Periodo que se caracteriza por el restablecimiento de la iglesia católica como poder político en Francia), representó un movimiento de reacción contrario a la literatura nacional, denominada Clasicismos que ya no era exactamente un modelo de imitación de los clásicos.
La visión de todo lo que gira en torno a esta literatura y más exactamente en el hombre se ve o comprende de la siguiente manera:
1.    Se dice que el hombre romántico aboga por la sensibilidad y los sentidos como herramientas indispensables, junto con la razón y el conocimiento, para comprender el Universo y los misterios del mundo.
2.    El paisaje se torna melancólico y tormentoso. La noche, desenfrenada. El día eterno y el sinsentido de la luz propende por experiencias fuertes que exacerben los sentidos. La luz radiante, la niebla, las tormentas, el clima del alma se refleja en los paisajes y en las relaciones íntimas que se relatan a partir del sufrimiento mayor y el goce del placer, hasta la muerte.
3.     La literatura es un espíritu universal que trasciende fronteras. Así los múltiples escritos y escritores influyen indiscriminadamente unos en otros buscando  un sentimiento de ser universal.
4.    La búsqueda de la verdad a través de lo sensible; la libertad a partir de lo posible y la comunión del Uno con el todo. El amor se vuelve protagonista de la muerte y ésta, a su vez, la alternativa del primero. Se ama el amor por el amor mismo.
5.    En la muerte el hombre Romántico encuentra la liberación de la finitud. La naturaleza tanto del hombre  como la que lo rodea se reflejan mutuamente. Se proyecta el ser en ella. El hombre es antropocentrista. Busca ser reflejado el “yo”  como centro del mundo y del universo, su sentimiento, su sensación, su dolor o dicha.
Uno de los autores más representativos de esta literatura en Alemania y pues el resto de países fue Johann Wolfgang von Goethe  un poeta, novelista, dramaturgo y científico alemán que ayudo a fundar el romanticismo dentro del cual se destaco una de sus obras más notables como lo es Fausto:
La obra se compone de dos partes. La primera es la más conocida, la cual fue publicada 1808. La segunda  la cual apareció en1832  de manera postuma ya que este año en el que lo escribió fue cuando murió es mucho más compleja, está escrita de forma alegórica, con oscuros simbolismos, y su ubicación es absolutamente atemporal, así como su localización espacial totalmentedifusa.

La primera parte consta de una introducción y de dos prólogos, uno en el teatro, donde se discute sobre este género y sobre las posibilidades de representación; y otro en el cielo, donde Mefistófeles habla con Dios y los ángeles, y establece el punto de partida de la obra: Mefistófeles y Dios apuestan sobre la posibilidad de su condena o de su salvación.

Tras ello, comienza el acto único, dividido en 25 escenas. En la primera vemos a Fausto, un sabio, expresar su voluntad y su frustración:
FAUSTO.–Ahora ya, ¡ay!, he estudiado a fondo filosofía, leyes, medicina y por desgracia también teología, con ardoroso esfuerzo. Y ahora me encuentro, ¡pobre de mí!, tan sabio como antes. Me llaman maestro y hasta doctor, y diez años llevo ya zamarreando a mis discípulos, cogidos de la nariz, arriba, abajo, a este lado y al otro…, y veo que no podemos saber nada. Lo cual me achicharra la sangre. Cierto que soy más discreto que todos esos jactanciosos doctores, maestros, escribanos y clérigos; no me quitan el sueño escrúpulos ni dudas y no le tengo miedo ni al infierno ni al diablo…; pero, en cambio, también ha huido de mí toda alegría, no me imagino saber nada a derechas, no me hago la ilusión de poder enseñar nada, ni de mejorar ni convertir a los hombres. Tampoco tengo bienes, ni dinero, ni honor y lustre mundanos; un perro no habría podido aguantar tanto esta vida. Por eso me he consagrado a la magia, a ver si por la fuerza y el verbo del espíritu se me puede revelar más de un misterio, a fin de no tener más necesidad de decir, sudando la gota gorda, aquello que no sé; de reconocer lo que el mundo encierra en su más íntimo meollo, contemplar toda la fuerza operante y las simientes y no seguir atascado en palabras.